WASHINGTON – La industria ferroviaria inundó el Congreso el miércoles en un evento anual de lobby destinado a llevar sus preocupaciones directamente a los representantes electos.

La agenda era una lista de deseos familiar para los ferrocarriles y sus partes interesadas:

— Un aumento en el crédito fiscal 45G

— Financiamiento estable para CRISI y otras subvenciones federales

— Reformas de permisos

— Límites al tamaño y peso de los camiones

Organizado por la American Short Line and Regional Railroad Association, el Día del Ferrocarril en el Capitolio vio a 380 participantes tener 330 reuniones con miembros individuales del Congreso y su personal. Los asistentes iban desde líneas cortas de menos de un kilómetro hasta los transportistas de Clase I más grandes, junto con proveedores, empresas de ingeniería, reguladores, consultores, conservacionistas y otros.

En la cima de la agenda, la industria está pidiendo al Congreso que modernice el Crédito Fiscal para Líneas Cortas, conocido como 45G, una fuente crítica de financiamiento que reembolsa 40 centavos