El transporte marítimo mundial se enfrenta a una doble crisis. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) ha cerrado el Estrecho de Ormuz tras ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán.

Cierre de Ormuz: no se permite el paso

El CGRI anunció un bloqueo total del estrecho. Las fuerzas navales iraníes están transmitiendo que "ningún barco puede pasar bajo ninguna circunstancia", según Reuters. La medida atrapa a los buques dentro del Golfo Pérsico y corta importantes centros como Jebel Ali del comercio marítimo mundial.

No existe una alternativa marítima al Golfo Pérsico. El cierre crea un atasco inmediato para los flujos de energía y contenedores.

Maersk y CMA CGM desvían servicios

Las principales líneas de contenedores han revertido sus planes de regresar al Canal de Suez en 2026.

Maersk confirmó que está desviando sus servicios ME11 y MECL alrededor del Cabo de Buena Esperanza en lugar de transitar por el Mar Rojo.

CMA CGM ha pospuesto sus planes de regresar sus servicios FAL1, FAL3 y MEX al Mar Rojo. La naviera citó un "contexto internacional complejo e incierto".

Con Ormuz bloqueado y la expectativa de que las milicias hutíes reanuden los ataques en el Mar Rojo, los transportistas priorizan la seguridad de la tripulación y la carga sobre los tiempos de tránsito.

Impacto en el comercio mundial

El bloqueo crea un cuello de botella crítico en los mercados de energía y contenedores.

Congestión portuaria: Importantes centros como Jebel Ali están efectivamente aislados. Los buques dentro del Golfo no pueden salir. Las nuevas llegadas no pueden entrar.

Redireccionamiento: Es probable que los transportistas descarguen la carga en puertos regionales alternativos. Los operadores moverán entonces los envíos...