El Secretario General de la Organización Marítima Internacional, Arsenio Domínguez, ha expresado su profunda preocupación por las bajas reportadas tras los ataques a buques mercantes en el Estrecho de Ormuz.
Los informes indican al menos una víctima mortal y varios marinos heridos.
"Ningún ataque contra marinos inocentes o buques civiles está jamás justificado", dijo Domínguez. "Estas tripulaciones simplemente están haciendo su trabajo y deben ser protegidas de los efectos de las tensiones geopolíticas más amplias".
Subrayó que la libertad de navegación es un principio fundamental del derecho marítimo internacional y debe ser respetada por todas las partes sin excepción.
Domínguez dijo que está monitoreando la situación de cerca y instó a las compañías navieras a ejercer la máxima precaución. Siempre que sea posible, los buques deben evitar transitar por la región afectada hasta que las condiciones mejoren.
También hizo un llamado a las partes interesadas a permanecer vigilantes contra la desinformación y a confiar únicamente en fuentes verificadas y autorizadas al tomar decisiones de navegación.
"Mis pensamientos están con los marinos heridos y sus familias", agregó. "Su seguridad y bienestar son nuestra máxima prioridad".