Varios contenedores colapsaron el 5 de octubre en el puerto del Pireo, propiedad de COSCO, lo que llevó a los trabajadores portuarios a expresar sus profundas preocupaciones sobre los problemas de seguridad. El sindicato de trabajadores portuarios enfatizó que si el incidente hubiera ocurrido momentos antes o después, se podrían haber perdido vidas. A pesar de los peligros, COSCO continúa priorizando las ganancias sobre la seguridad de los trabajadores, según el sindicato. Los trabajadores griegos exigen acciones para mejores medidas de seguridad, destacando a los estibadores de la costa este de los Estados Unidos, quienes lucharon con éxito por mejores condiciones y salarios.