El acceso terrestre a un puerto de suministro vital en la capital haitiana, Puerto Príncipe, está siendo cerrado tras ataques de pandillas armadas, dijo el jueves el operador Caribbean Port Services (CPS). "CPS cerrará sus barreras a todo tipo de tráfico terrestre del 26 al 29 de septiembre", indicó en un comunicado, señalando que la suspensión debería permitir al ejército y a la policía nacional asegurar el área. Un funcionario naviero dijo a Reuters esta semana que se estaba disparando contra los barcos, impidiéndoles atracar y descargar contenedores, mientras que las autoridades han informado del secuestro de dos tripulantes filipinos de un buque de carga en el puerto. Líderes haitianos que hablaron en la Asamblea General de las Naciones Unidas esta semana advirtieron sobre el empeoramiento de la inseguridad en el país caribeño a pesar del despliegue parcial de una fuerza de seguridad respaldada por la ONU, cuyo mandato inicial expira en menos de una semana. Poderosas pandillas, armadas con armas traficadas en gran medida desde Estados Unidos, se han unido en la capital bajo una alianza común y ahora controlan la mayor parte de la ciudad y se están expandiendo a áreas cercanas. Más de 700.000 personas han sido desplazadas internamente, casi el doble de la cifra de hace seis meses, muchas residiendo en campamentos improvisados en escuelas y sin una fuente de ingresos fija, mientras los alimentos se vuelven cada vez más caros y las tasas de hambre se disparan. "Esta situación no es solo una emergencia humanitaria, sino una amenaza para la estabilidad de nuestra nación", dijo el presidente del consejo de transición de Haití, Edgard Leblanc Fils, a la asamblea general de la ONU.